I MES DEL DOCUMENTAL
II Cine de lo real
III Muestra de documental
independiente peruano
Programa
de talleres
Organiza FORO EDUCATIVO
con el auspicio de la
Fundación Ford
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Entrevista a Inés
Dussel
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1.
En Argentina, ¿qué
tan incorporado está
el uso del audiovisual
en el aula?
Está
poco incorporado. Las
escuelas argentinas generalmente
usan como recurso casi
exclusivo el libro de
texto y las fotocopias
de otros materiales escritos,
a pesar que, según
censos escolares, la mayoría
de las escuelas urbanas,
aún las urbano-marginales,
cuentan con video-reproductoras
en el establecimiento.
Por otra parte, cuando
usan videos, lo hacen
en formas muy convencionales
y poco innovadoras de
la pedagogía tradicional.
Cabe señalar que
los videos educativos
han sido un punto ciego
de la teoría y
la práctica pedagógica;
su formato ha sido por
lo general previsible,
simplista, y en general
tienen una visión
paternalista y que subestima
a la audiencia infantil
y adolescente. Sugieren
una política de
lectura unidireccional,
unívoca, con poca
densidad de tramas y de
lenguajes. Por eso nos
pareció necesario
aportar otros materiales
que propongan un desafío
conceptual y estético.
Parafraseando a un filósofo,
Jorge Larrosa, nos dijimos
que en la escuela hay
que ayudar a leer otras
cosas, y leer de otros
modos. Eso incluye aprender
a leer materiales audiovisuales.
2. En líneas
generales ¿qué
nivel de alfabetización
visual tienen los maestros?
¿y los alumnos?
Podría
decirse que todos somos
altamente letrados en
el lenguaje audiovisual,
ya que vemos muchas horas
de TV o de videos o películas.
Sabemos reconocer que
ciertas imágenes
van a provocar ciertas
emociones, o que tales
símbolos quieren
aludir a ciertos sentidos
definidos. Por ejemplo,
los que ven telenovelas
saben cuál va a
ser el ritmo de la historia,
que los viernes habrá
más suspenso, que
un primer plano significa
algo importante, y también
pueden anticipar qué
imágenes se van
a usar para decir qué
cosas. Eso que sabemos,
que no es poco, sin embargo
no es objeto de reflexión
sistemática, ni
habilita necesariamente
otras preguntas importantes
que la escuela sí
debería ayudar
a plantear: cómo
se representa, qué
se selecciona, quién
y cómo lo hace,
qué implicaría
realizar otras elecciones
estéticas, qué
supondría contar
la historia de otras maneras,
entre otros aspectos.
No creemos que los docentes
hoy tengan ese nivel de
alfabetización
visual, y tampoco los
alumnos.
3. En ese contexto
¿cuál es
el objetivo del proyecto
Iguales pero diferentes?
Nos
planteamos que es necesario
pluralizar tanto los contenidos
como los formatos de la
escuela, y sus relaciones
con el afuera, con otras
formas de producción
cultural. Por ello, nuestro
proyecto se plantea desarrollar
nuevos contenidos
(la formación ética
y ciudadana de docentes
y alumnos, promoviendo
nuevas actitudes y disposiciones
hacia la diferencia) en
un nuevo soporte,
el audiovisual, y ambos
aspectos nos parecen igualmente
relevantes. La cuestión
de la forma audiovisual,
en este caso, se convierte
también en un contenido,
ya que importa producir
otra alfabetización
mediática que contribuya
a una equidad mayor en
el acceso a los saberes,
que promueva la formación
de lectores críticos,
y que produzca aprendizajes
que puedan transferirse
a otras actividades del
conocimiento dentro y
fuera de la escuela. Para
nuestro equipo, ha sido
un desafío realizar
este ciclo cuyo objetivo
no es el entretenimiento
– que sí
es el concepto que regula
a la TV comercial de los
últimos años
– sino la comprensión
de problemáticas
como la discriminación
y la diversidad en Argentina.
El formato del video permite
acercarnos a chicos sobresaturados
de información
audiovisual para despertar
el interés y la
preocupación acerca
de un conflicto cotidiano
en la Argentina. El video,
entonces, se transforma
en una herramienta educativa
que plantea desafíos
a quienes lo realizamos
y que también intenta
desafiar a los chicos
a pensar problemas presentes
en la escuela y en el
vivir cotidiano.
Por
otro lado, los videos
y las guías son
ricos en conceptos e historias,
que permiten trabajar
nociones teóricas-disciplinarias
significativas para la
escuela y la sociedad
(como la noción
de identidad, la nación,
la discriminación,
la igualdad, la cultura
y las subculturas). A
la par que permitir trabajar
y profundizar estos conceptos,
también hay un
énfasis en la enseñanza
de procedimientos intelectuales
complejos, por ejemplo
la identificación
de los procesos de selección
de la cultura que operan
en la formación
de la historia y la literatura
nacionales, la lectura
e interpretación
de fotografías
y cuadros, la reflexión
sobre la propia experiencia
y la de otros, la puesta
en relación de
las experiencias individuales
con los procesos sociales,
entre otros.
El
proyecto de promover otra
alfabetización
mediática o audiovisual
también es importante
en términos de
la cultura y la organización
escolares. Hay que destacar
que las relaciones entre
educación y medios
de comunicación
de masas han sido exploradas
desde dos posturas contrapuestas:
hay quienes creen que
la influencia de los medios
es mala para los niños
y adolescentes (por ejemplo,
en que provoca menores
niveles de lectura, o
que provee modelos morales
dudosos de imitar), y
hay quienes creen que
son intrínsecamente
buenos (y promueven la
lectura de los diarios
en la escuela, o adoptan
el formato periodístico
para cualquier trabajo
de investigación
o presentación
de contenidos). También
hay muchas posiciones
intermedias que combinan,
no siempre muy concientemente,
elementos de los dos grupos.
Nuestro
propósito es contribuir
a que las escuelas propongan
una relación con
los medios significativa
y relevante para los sujetos
que las habitamos. En
ese sentido creemos importante
contribuir, desde los
videos, a una “alfabetización
mediática”:
una enseñanza que
promueva otras lecturas
(y escrituras) sobre la
cultura que portan los
medios.
4.
¿Por qué
preferir el documental
ante la ficción
para este tipo de trabajo?
Nos
interesó el género
del documental porque
permite exponer historias
con otro grado de verosimilitud
que la ficción,
y permite un acercamiento
a la temática más
cercano a la audiencia
(aún cuando hoy,
en la teoría del
documental, se discute
mucho sobre su carácter
ficcional, con lo cual
no siempre resulta clara
la diferencia entre ambos
géneros). Podría
decirse, sintéticamente,
que el documental aspira
a retratar historias verdaderas,
aún cuando lo hace
desde un punto de vista
que selecciona, acentúa
u organiza esa experiencia
desde la perspectiva del
realizador, y en ese sentido
transforma el testimonio
en otra cosa que va más
allá del testimonio
que ofrecieron los entrevistados.
Desde el planteo de la
búsqueda conceptual
y del guión trabajamos
sobre hipótesis
e interrogantes que queríamos
que aparecieran en los
videos, y nos planteamos
cuál era la forma
estética en que
queríamos que esta
búsqueda fuera
expresada. En los ocho
documentales de la serie
hemos elegido distintas
variantes del género:
un registro periodístico,
en el que se recogen testimonios
de entrevistados (en general
quienes sufren episodios
de discriminación),
un registro centrado exclusivamente
en material de archivo
con una locución
en off con mucho protagonismo,
y un registro semi-ficcional
en el que combinamos parte
de ficción con
entrevistas a especialistas.
En un caso apelamos a
la contraposición
entre la historia de la
fotografía y las
imágenes que los
propios discriminados
muestran de sí
mismos para expresar los
dilemas de la representación.
De alguna manera, buscamos
desarrollar en quienes
vean los videos y trabajen
con ellos, la capacidad
de leer críticamente
la selección que
realizamos, nuestro propio
montaje; que puedan interrogarse
sobre qué historias
estamos contando y por
qué, y cuáles
dejamos afuera; qué
imágenes seleccionamos,
con qué criterios,
y para qué. Creemos
que de esa manera ya estamos
contribuyendo a una alfabetización
visual más rica
y compleja de la que hoy
generalmente se propone
en las escuelas y en los
medios.
5. ¿Cuál
es la dinámica
que plantea el proyecto
en el trabajo con los
profesores?
Conjuntamente
con la Secretaría
de Educación de
la Ciudad de Buenos Aires,
y con otras jurisdicciones
que están manifestando
su interés, estamos
organizando talleres de
formación para
docentes y educadores
en ONGs que los capaciten
en los usos que se pueden
hacer de los videos y
las guías de trabajo.
Consideramos que esta
capacitación es
crucial, por un lado porque
hay escasas experiencias
de trabajo con materiales
audiovisuales (y las existentes,
en general desaprovechan
la riqueza de los materiales
propuestos); por otro
lado, porque las propias
temáticas son poco
trabajadas en la escuela
y en otros espacios educativos.
Nos parece importante
plantearse una formación
para docentes y educadores
que saque estas cuestiones
del confinamiento de la
materia curricular “Formación
ética y ciudadana”
y la integre a la enseñanza
de la lengua, la estética,
las matemáticas,
las ciencias sociales
y naturales, la educación
del cuerpo, y a las reglas
de convivencia en las
escuelas.
Los talleres de formación
tienen distintos formatos,
de acuerdo a las demandas
de las jurisdicciones.
En general procedemos
en tres momentos: -“preparación
de la lectura” (presentación
del proyecto, especificidad
del lenguaje del documental
y las imágenes,
conceptos en juego); proyección
del video; discusión
posterior (reacciones,
escenas más impactantes,
cuestiones sobre la representación,
referencias a las prácticas
docentes, usos posibles
en el aula). En algunos
casos hicimos talleres
sobre los documentales
educativos y no sólo
sobre nuestro proyecto,
poniéndolo junto
a otros documentales que
pueden tener usos educativos.
En la Argentina últimamente
hay un auge del documental
y sobre todo del documental
político, por lo
cual hay muchos materiales
interesantes que todavía
no están entrando
a las aulas.
En los talleres, nos proponemos
poner a discusión
las formas de aproximación
usuales a la temática
de la discriminación:
compasión, piedad,
victimización;
convocar a la par al conocimiento,
la emoción y la
acción (inquietar
a la par que pensar en
las formas de reparar
o aliviar el sufrimiento);
y contribuir a reconocer
a la discriminación
como un problema que atraviesa
la gestión de la
institución, el
curriculum y la pedagogía.
6.
¿Qué logros
concretos hay hasta el
momento?
A
nivel de la cantidad de
docentes, podemos decir
que 140 docentes de la
Ciudad de Buenos Aires
participaron de cursos
de capacitación
(con un mínimo
de 20 hs. de taller),
y 510 docentes de todo
el país participaron
de cursos de capacitación
(entre 16 y 64 horas)
(Córdoba, Mendoza,
Tucumán, Chubut,
Prov. Buenos Aires, Tierra
del Fuego; próx.
Santa Cruz, Catamarca
y Misiones). Hemos instalado
el tema en la agenda educativa,
ganando el compromiso
explícito de las
autoridades ministeriales
y de distintas jurisdicciones
tanto en torno a la temática
de la discriminación
como en torno a la necesidad
de incorporar los medios
audiovisuales a la enseñanza
áulica. Los cambios
en sus prácticas
son más difíciles
de evaluar. El año
próximo nos proponemos
un trabajo en cuatro escuelas
para poder hacer un seguimiento
más cercano de
las condiciones institucionales
y pedagógicas que
permiten un uso más
productivo de los videos.
7.
¿Qué aportes
han hecho los mismos profesores
–y alumnos- en este
proceso?
Hasta
ahora, no hemos trabajado
con alumnos más
que en las pruebas piloto
de los materiales. Los
docentes han aportado
otras miradas sobre el
problema, contrastando
las imágenes con
sus experiencias y con
sus expectativas sobre
cómo trabajar en
las aulas estos temas.
En ese sentido, el trabajo
con los docentes nos ha
permitido reconocer que
existen distintas comunidades
de interpretación
y que los contextos que
son importantes a la hora
de mirar los documentales
(lo que en los estudios
de la comunicación
se llama la relación
entre el texto y su audiencia).
También aprendimos
que es importante el momento
de la “preparación
de la lectura del documental”
y del trabajo sobre imágenes,
escenas y anécdotas:
es necesario hacer “puentes”
entre los videos y la
práctica educativa
concreta de los docentes;
también es fundamental
convocarlos como adultos
que pueden intervenir
sobre esta problemática,
que pueden poner reglas
o invocar el derecho existente.
8.
En esta línea,
¿cuál es
el tema y objetivo del
siguiente proyecto?
El
proyecto se continúa
hasta fines del 2005.
La tercera etapa incluirá
un trabajo en escuelas,
desarrollando experiencias
de gestión escolar
y curricular diferentes.
Nos proponemos organizar
trabajos interdisciplinarios
de directivos y docentes,
elaborando propuestas
pedagógicas que
incorporen los videos
al curriculum de las escuelas.
También nos proponemos
sumar a artistas (muralistas,
directores de teatro,
músicos y bailarines)
para que colaboren en
generar proyectos creativos
de los alumnos y los docentes
en torno a estos temas.
Nos pareció necesario
incluir un espacio creativo
en el que los sujetos
escolares tomen la palabra
e indaguen ellos mismos
las posibilidades y los
límites de la representación
sobre esta temática,
combinando los videos
con otros lenguajes.
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